30 ene. 2011

Anomalía de Chiari tipo I

chiari
El austríaco Hans Chiari (1851-1916) fue asistente de  Karl Freiherr von Rokitansky y de Richard Ladislaus Heschl. Publicó más de 177 trabajos y demostró una actitud crítica propia de un espíritu científico avanzado. En una publicación del Deutsche Medizinische Wochenschriff del año 1891 titulada  "Acerca de las alteraciones cerebelosas resultantes de la hidrocefalia cerebral", Chiari establece una clasificación en tres tipos de la anomalía que lleva su nombre que ha perdurado hasta la actualidad (algunos autores añaden ahora un tipo IV y un tipo 0). La anomalía de Chiari tipo I, como la que se presenta en este estudio de neuroimagen mediante resonancia magnética, consiste en una herniación de las amígdalas cerebelosas hacia el canal raquídeo cervical a través del agujero magno.

27 ene. 2011

Podcasts de Neurocirugía

Si eres de los que no soportan perder el tiempo, de los que no pueden estar tranquilos en la cola del pan, de los que piensan que el tiempo se duplica si haces dos cosas a la vez, de los que necesitan tener las neuronas en permanente actividad, de los que no se quieren permitir el lujo de despercidiar unos minutos en el autobús, el tren, el metro o el coche (a veces unas horas en lugar de unos minutos) o de los que disfrutan aprendiendo más que jugando, debes saber que puedes descargarte gratis los podcasts del Neurosurgery, y ahora en español. Si eres usuario de iTunes y vives pegado a unos auriculares, a un MP3, MP4, MP5, iPod, iPhone, iPad o si la radio de tu coche tiene USB, ya puedes disfrtar de auténticos abstracts del Neurosurgery leídos en español con naturalidad. Y si a pesar de todo prefieres oír música o el zumbido del viento, pues adelante y a disfrutarlo, también tiene su atractivo.


23 ene. 2011

Un ataque de lucidez

Vayamos con un clásico de YouTube que tal vez muchos de vosotros ya conozcáís. Se trata de la minuciosa y elocuente descripción que la Dra. Jill Bolte Taylor hace de su propio ictus cerebral. No tiene desperdicio de principio a fin, pero desde mi punto de vista, alcanza el momento culminante en el minuto 10 y medio, cuando comienza a describir sus pensamientos cuando se da cuenta de que está afásica. No entraré en la teatralidad de la presentación, digna del mismísimo Laurence Olivier. Sí que me gustaría llamar vuestra atención sobre su extraordinaria elocuencia. No todos los ictus son iguales. El de la Dra. Taylor en particular va acompañado de una serie de vivencias que Jill describe como extraordinariamente agradables. Ignoro el grado de relación que puede tener este aspecto de su enfermedad con otras vivencias parecidas descritas anteriormente por otros personajes históricos, como el escritor Fedor Dostoievski (primero en describir la crisis de felicidad en la epilepsia del lóbulo temporal) o Santa Hildegarda de Bingen (abadesa alemana que tenía visiones y episodios extáticos cuya causa se ha atribuido a auras migrañosas). Lo que más me ha impresionado de su historia es el manejo mental que hace de su afasia y el humor con que lo transmite. No es de extrañar el éxito de su libro "My stroke of insight", traducido al español como "Un ataque de lucidez". Su historia ha merecido comentarios en importantes medios de comunicación como el New York Times o El País (¡Cómo mola, tengo un ictus!). Merece la pena que, los que no lo hayáis hecho aún, dediquéis unos minutos a escuchar su relato.

20 ene. 2011

¿Cirugía para dejar de fumar?

Pido perdón por el título. Me he dejado llevar por el sensacionalismo. Todavía está lejos. Lo cierto es que a veces, una pista casual puede llevar a la ciencia a dar un paso de gigante en la carrera por el conocimiento. Quisiera llamar vuestra atención sobre un curioso "case report" publicado en Journal of Neurosurgery en diciembre de 2010 en el que se describe la súbita desaparición de la adicción al tabaco atribuida por los autores a una lesión en la parte posterior del cíngulo de un paciente que sufrió una hemorragia cerebral causada por la rotura de una malformación arteriovenosa.




Este hallazgo tiene un interés indiscutible. Parece como si uno tuviera ganas de que fuera cierto que lesionando una pequeña parte del cerebro se pudieran curar las adicciones u otras enfermedades psiquiátricas sin dejar secuelas mayores. Mencionaré alguna otra referencia bibliográfica reciente:





La idea es muy antigua (pensemos en la lobotomía o la terapia electroconvulsiva). Pero es la evolución tecnológica (por supuesto con la inestimable colaboración de la Neurorradiología) la que nos otorga la capacidad para lesionar o estimular zonas muy pequeñas del cerebro con la precisión necesaria y respetando lo que hay alrededor. "Sólo" nos falta descubrir todo el catálogo de lugares a lesionar o estimular y pulir "un poco" la técnica. Por carácter soy mucho más escéptico que triunfalista. No obstante la idea de la Psicocirugía me resulta poderosamente atractiva.



17 ene. 2011

Aneurismas cerebrales. Embolización vs clipaje.

No quiero ser pesado. Este tema ya lo hemos hablado en otras entradas (1, 2, 3). Pero otra reciente publicación sobre aneurismas cerebrales rotos me ha llamado la atención. En ella se hace una revisión de la evolución de pacientes tratados de aneurismas cerebrales rotos (cualquier aneurisma cerebral roto) mediante clipaje o embolización. Y se constatan diferencias respecto a los resultados del ISAT. En el actual estudio el tratamiento endovascular se asoció a un incremento significativo del riesgo de fallecimiento o reingreso por hemorragia subaracnoidea, sin diferencias en la mortalidad y morbilidad procedimentales. Las notables diferencias existentes entre estos resultados y los del ISAT, las atribuyen los autores a la metodología del ISAT en la selección de aneurismas a incluir en el estudio. No es mi intención dar a entender que ambos estudios tienen la misma importancia, sino incitar a la reflexión sobre la dificultad en la evaluación de la eficacia de un tratamiento cuyos efectos sólo se pueden constatar definitivamente a largo plazo, y cuyo manejo estadístico se ve enormemente dificultado por la relativamente baja prevalencia de la enfermedad que sólo se consigue paliar mediante estudios multicéntricos. El combate no ha terminado. La victoria, si no es un combate nulo, será a los puntos. El factor tiempo, a mi juicio, juega a favor del manejo endovascular, que parece gozar de más margen de aprovechamiento de mejoras tecnológicas futuras, pero de producirse algún día la victoria definitiva, intuyo que será una victoria cuantitativa y gradual, no será por KO.



Entradas anteriores relacionadas:


14 ene. 2011

Quistes de plexos coroideos

quistes de plexos coroideos
Los quistes de plexos coroideos son pequeños quistes neuroepiteliales que suelen ser hallazgos incidentales en estudios de neuroimagen. Frecuentemente son bilaterales y su localización más habitual es el atrio de los ventrículos laterales. Suelen ser hiperintensos en secuencia T2, hipontensos en secuencia T1, su señal no se suele suprimir por completo en secuencia FLAIR, suelen realzar de forma periférica tras la administración de contraste y más de la mitad presentan restricción de la difusión.
Aprovecho esta ocasión para recomendar un excelente trabajo sobre quistes intracraneales publicado en Radiology en 2006.

13 ene. 2011

¿Puedo conducir mi camión tras un ictus o un AIT?

Recientemente (Stroke, diciembre 2010) se ha publicado una actualización de las recomendaciones para pacientes que han sufrido un ictus menor o un accidente isquémico transitorio en su reincorporación a la actividad de conducir autobuses o camiones pesados o que transportan mercancías peligrosas. Un panel de expertos elegido por el departamento que se encarga de la seguridad vial en este tipo de transportes en los Estados Unidos, tras una detallada revisión bibliográfica recomienda interrumpir la conducción de este tipo de vehículos durante un año desde el ictus o el accidente isquémico transitorio (AIT) y retomar esta actividad únicamente tras pasar con éxito un examen neurológico, un test neuropsicológico y una prueba práctica de conducción.
La razón para estas precauciones es que la probabilidad de tener un nuevo ictus u otro accidente isquémico transitorio es es máxima inmediatamente tras el ictus o AIT inicial y decrece progresivamente permaneciendo relativamente alta el primer año.


7 ene. 2011

Hematoma subdural crónico isodenso

hematoma subdural crónico isodenso
Un hematoma subdural crónico no suele ser un reto diagnóstico. Pocas patologías frecuentes lo son. Pero hay ocasiones en que es un poquito más difícil identificarlos. Una de estas situaciones se da cuando el contenido del hematoma es isodenso respecto a la sustancia gris del córtex cerebral en tomografía computerizada, como en la neuroimagen que se muestra. Evidentemente si la colección tiene suficiente tamaño no habrá problema, porque el efecto de masa sobre el sistema ventricular nos llevará de la mano hacia el diagnóstico. En hematomas más pequeños existen signos indirectos que nos deben orientar, como la obliteración de los surcos cerebrales adyacentes y, sobre todo, el hecho de que los surcos cerebrales no alcancen el contorno de la tabla interna del cráneo y las digitaciones de sustancia blanca del córtex no alcancen las inmediaciones de la misma.