neurorradiología

29 abr. 2011

Meningioma

meningioma
1835. Un cirujano de la época afila su escalpelo. Se prepara para una nueva intervención quirúrgica. Y "nueva" en este caso significa "nueva", no "otra". Las escasas veces que se ha intentado con anterioridad, significó el fin para el paciente. Nadie hasta el momento, que se sepa, ha sido capaz de someterse a la extirpación de un meningioma y ha vivido para contarlo. Pero el cirujano es de una pasta especial. Y confía plenamente en su capacidad para extirpar el tumor sin matar al paciente y confía también en la suerte que necesita para evitar la infección (Semmelweiss tiene 17 años, Louis Pasteur tiene 13 y Joseph Lister todavía usa pantalones cortos). La noticia es que, en esta ocasión, al contrario que en las pocas veces que anteriormente se había intentado una proeza similar, el paciente no falleció a consecuencia de la intervención quirúrgica o la infección postoperatoria. El cirujano se llamaba Zanobi Pecchioli y era profesor de Medicina y Cirugía Operatoria en la Universidad de Siena.
Las imágenes que veis más arriba no son, evidentemente,  las del paciente al que operó Pecchioli. Pero corresponden al estudio de resonancia magnética de un paciente con un meningioma (las tres de arriba son la adquisición volumétrica T1 con gadolinio y las correspondientes reconstrucciones en los planos sagital y coronal y las tres de abajo son las imágenes axiales de las secuencias FLAIR, T2 y de la secuencia potenciada en difusión). Un meningioma es un tumor primario de las meninges, generalmente de comportamiento benigno que se suele identificar en las exploraciones de neuroimagen como una masa hipercaptante de base dural. Es un tumor muy frecuente. Su extirpación se ha convertido con el paso del tiempo en un procedimiento habitual en nuestros hospitales. Y la habilidad de los neurocirujanos hace que en algunas ocasiones (salvo tumores de gran tamaño, con comportamiento agresivo o en localizaciones difíciles) parezca incluso un procedimiento sencillo.

26 abr. 2011

Aneurisma de arteria comunicante anterior

aneurisma embolizado
"Archivo neuroimagen" crece hoy con una imagen de una reconstrucción tridimensional de un aneurisma sacular de arteria comunicante anterior y sus correspondientes imágenes angiográficas antes y después del tratamiento endovascular del mismo (embolización con coils). En la última imagen podemos apreciar el elevado grado de oclusión del saco aneurismático obtenido. Probablemente no sería ajustado a la realidad decir que el empleo de finísimos catéteres introducidos a través de otros más gruesos para alcanzar un alejado aneurisma y rellenarlo mediante finísmas espirales de platino sea un procedimiento rutinario, pero lo que sí es cierto es que se ha convertido en un procedimiento habitual en grandes hospitales fruto de un potente despliegue tecnológico y humano y asombroso en su concepción y realización. Lástima que no siempre sea posible obtener resultados tan satisfactorios.

25 abr. 2011

Hernia discal

hernia discal
Nos visita hoy en "archivo neuroimagen" una patología conocida de todos y sufrida por no pocos. La famosísima hernia discal es la responsable de una buena parte de las lumbalgias y ciatalgias que padece un porcentaje nada despreciable de la población y de un buen pellizco del gasto sanitario. Si bien la hernia discal y otras alteraciones del espectro de la enfermedad degenerativa de la columna vertebral ya han tenido y tienen un hueco en neuroimagen.info en forma de presentaciones (véanse las entradas sobre enfermedad degenerativa lumbar y enfermedad degenerativa de la columna) no está de más que ocupe también su lugar en el archivo de neuroimagen. Nuestro paciente de hoy tiene dos hernias, una pequeña posterocentral en el disco L4-L5 y otra más grande en localización posterocentral/subarticular derecha en el disco L5-S1 a la que corresponden las dos imágenes obtenidas en el plano axial que se muestran.

16 abr. 2011

Gratitud

Hoy neuroimagen.info cumple un año. Para mí ha sido un año de descubrimientos y de emociones. Los primeros pasos en la larga licenciatura del blogueo y las redes sociales. El balance de estos 365 días supera con creces mis más optimistas previsiones. Las 20.000 páginas vistas me resultan tan asombrosas como las "20.000 leguas de viaje submarino" de Verne. Han sido más de cien entradas en las que he intentado (no sé si lo he conseguido)  moldear un estilo personal sereno, sin estridencias, sin alharacas. He tenido la satisfacción de ver como poco a poco, algunos blogueros (grandes y pequeños) ya amigos, han considerado mi blog suficientemente valioso como para enlazarlo desde los suyos, en general mucho más populares. Sin ninguna duda la aventura no habría llegado hasta aquí sin vuestra gasolina, sin vuestro estímulo. Hoy quiero dar las gracias a todos los lectores de neuroimagen.info, pero en especial a los fieles seguidores que insisten tercamente en buscar un ratito cada pocos días para asomarse a mi blog. Y sobre todo, a los que me habéis dado la palmadita en la espalda en forma de comentario, la mayor parte de las veces agradable. Probablemente no seáis conscientes de lo importante que ha sido para mí recibir una felicitación de un lector, en ocasiones incluso de un colega de profesión e incluso de especialidad. A estas alturas os habréis imaginado que el plan consiste en seguir adelante, e intentar mejorar. Espero encontrar la manera de que los fieles lectores de neuroimagen.info no se aburran de su lectura. Tengo algunas ideas que de momento no adelantaré. Seguiré intentando estar a la altura de mis lectores.

Hoy es un día de celebración, de conmemoración, de satisfacción. 
Pero sobre todo hoy es un día de gratitud.





8 abr. 2011

Sistema de embolización de aneurismas cPAX

Hace pocos días, el 5 de abril de 2011, la FDA aprobó el sistema de tratamiento de aneurismas cPAX para uso humanitario en el tratamiento de aneurismas grandes, gigantes y de cuello ancho (lo que permitirá su uso en el tratamiento de hasta 4000 pacientes por año en los Estados Unidos). El nuevo sistema propuesto por la compañía neuroVASx consiste en un cordón de un material polimérico blando que ofrece la posibilidad de elegir sobre la marcha la longitud que queremos liberar en el aneurisma de los 85 cm de que consta el dispositivo, que al no ser metálico facilita los controles de neuroimagen posteriores por angioTC y angioRM.
Esta decisión representa el fruto de años de trabajo. Y es un gran paso en un camino que se está prolongando quizá demasiado en el tiempo. Como todas las novedades, debe ser evaluada con prudencia y sin dejarse llevar por triunfalismos, pero debo reconocer que la idea tiene un atractivo poderoso. El hecho de depositar un "coil a granel" con el que se puede ir rellenando el aneurisma hasta que no cabe más, momento en que se puede desconectar del material sobrante (ignoro por qué mecanismo), casi parece un sueño. Puede que estemos ante una auténtica novedad en el mundo de la terapia endovascular que quizá no resuelva todos los problemas pero que, al menos en combinación con otros materiales de uso habitual, sí podría representar una mejora en los procedimientos de embolización. Falta saber si además abaratará su coste.

6 abr. 2011

Neoplasias de cabeza y cuello

Muy recomendable la selección de artículos de acceso libre que nos ofrece AJNR (American Journal of Neuroradiology) en su séptima entrega de Special Collection, dedicada en esta ocasión a las neoplasias de cabeza y cuello. Literatura científica gratuita y de calidad para ávidos gourmets. Muy agradecidos.

1 abr. 2011

Atrofia cerebelosa

atrofia cerebelosa
La atrofia o degeneración cerebelosa, como la que se observa en la exploración tomográfica que traemos hoy a nuestro archivo de neuroimagen, puede tener múltiples causas: infecciosa, metabólica, neurodegenerativa, neoplásica y sobre todo tóxica. Mofológicamente se caracteriza por una disminución de volumen del cerebelo con ensanchamiento de los surcos de su superficie y agrandamiento de las cisternas de la fosa posterior y el cuarto ventrículo. La situación clínica que más frecuentemente se acompaña de este hallazgo es el abuso del alcohol, si bien la ingesta crónica de algunos fármacos (principalmente anticonvulsivantes y quimioterápicos) también se ha identificado como responsable de esta patología.