Incluso obviando mis escasas habilidades náuticas, el surf siempre me ha parecido un deporte complicado. Mantener el equilibrio en una tabla sobre el agua me parece difícil, y más aún en un mar embravecido. En el curso de mi actividad profesional me he encontrado algunas veces con una enfermedad que se ha asociado tradicionalmente a los surfistas, pero que no es exclusiva de ellos, pudiendo aparecer también en buceadores y nadadores de aguas frias u otras personas expuestas a viento y humedad en los oídos. Se trata de la llamada
exóstosis de los conductos auditivos externos, también conocida como
oído de surfista en la que se produce una proliferación ósea de las paredes de los conductos auditivos externos que produce una estenosis de los mismos, a veces bastante severa, que puede provocar hipoacusia de transmisión y facilitar la aparición de infecciones. Suele ser bilateral y se atribuye al efecto continuado de un agente físico (el frío) sobre los oídos. Como decía lo he visto algunas veces. Baste como muestra la
tomografía computerizada que os os enseño hoy en
archivo de neuroimagen, si mal no recuerdo perteneciente a un buceador, de la que muestro imágenes axiales, coronales y sagitales de ambos oídos, en la que se puede apreciar el severo estrechamiento de los conductos auditivos externos, sobre todo en su diámetro anteroposterior.
Pero es otra
enfermedad de surfistas la que me estimula a escribir esta entrada. Se trata de la
mielopatía del surfista, cuya existencia ignoraba hasta que me encontré un interesante artículo cuyo enlace os facilito más abajo. La
mielopatía del surfista,
descrita por primera vez en 2004, es una
mielopatía aguda no traumática,
de causa isquémica que ocurre en pacientes jóvenes practicantes de
surf, sobre todo en
surfistas noveles, que pasan mucho tiempo remando en la tabla en decúbito prono con hiperextensión de la columna. Si alguna ha pasado por delante de mis ojos no la pude reconocer. El siguiente artículo resume los hallazgos de 23 casos.
Si no tenéis acceso a la revista (el artículo no es gratuito a texto completo) podéis satisfacer vuestra curiosidad con este otro
Ya sabéis: si veis un paciente joven con una
mielopatia aguda no traumática preguntadle si en las últimas horas estuvo surfeando.