29 ene. 2017

neuroimagen.info vuelve a Blogger

Dentro de poco hará tres años que este blog migró a la plataforma Wordpress. Por diversos motivos con los que no os quiero aburrir he decidido devolverlo a Blogger, la plataforma original que lo vio nacer. He copiado las últimas entradas de manera que sigan estando a vuestra disposición aunque ahora parece que las he publicado todas en estas fechas, cosa que evidentemente no responde a la realidad, pero no he encontrado una mejor manera de que sigan estando a vuestra disposición. Os animo a seguir leyendo neuroimagen.info y espero que este cambio de hogar suponga un estímulo para mejorar. Gracias por vuestra fidelidad y vuestra paciencia.

Siringomielia

Siringomielia

La siringomielia es una alteración consistente en la aparición de una cavidad quística intramedular rellena de líquido cefalorraquídeo, no tapizada por epéndimo y adyacente al conducto ependimario. La hidromielia es una dilatación del conducto ependimario. La hidrosiringomielia o siringohidromielia es un término que agrupa ambos conceptos ante la dificultad en la diferenciación de los mismos mediante técnicas de neuroimagen. Puede ser debida a múltiples causas, más frecuentemente congénitas que adquiridas, y sus manifestaciones clínicas varían según la distribución y magnitud de la cavidad aunque las más habituales son debilidad fláccida de las manos y brazos y pérdida de la sensibilidad termoalgésica "en esclavina".
La palabra siringomielia tiene una fascinante etimología como nos cuentan César Botta y otros en su artículo Siringomielia y otras etimologías mitológicas que es la recomendación objeto de esta entrada. Este interesante artículo recoge algunos datos históricos sobre la enfermedad y repasa el origen del vocablo extendiendo las disquisiciones etimológicas a otras palabras que comparten la misma inspiración y a algunas otras palabras de variado parentesco. Sólo haré un breve apunte para excitar la imaginación y estimular la lectura: Sirynx era una ninfa que, acosada por el sátiro Pan, pidió ayuda a sus hermanas que la socorrieron convirtiéndola en una mata de juncos. Y hasta ahí puedo leer. La similitud entre el junco y la médula afectada por la enfermedad hizo el resto. Fascinante, repito.
La imagen que ilustra esta entrada pertenece a una resonancia magnética de un paciente con siringohidromielia asociada a una anomalía de Chiari tipo I.

Atrofia multisistémica: enfermedad priónica


Atrofia multisistémica

La atrofia multisistémica es una enfermedad priónica. Los priones siguen siendo un completo misterio. Son proteínas con una composición normal pero con una conformación anormal que son capaces de inducir una alteración conformacional similar a la suya en proteínas similares normalmente conformadas. Se ignora el mecanismo por el cual una proteína induce al cambio en la otra, pero en esa transmisión de información no media síntesis proteica ni ácido nucleico alguno, por lo que este hecho constituye una excepción al llamado dogma central de la biología molecular. El descubrimiento hace mucho tiempo de la transmisión de las enfermedades priónicas acabó con la idea previa de que para transmitir una enfermedad se necesitaba la mediación de un virus o un organismo vivo como una bacteria (dejaremos para otra ocasión la polémica sobre si un virus es o no un ser vivo). Pero hacía mucho tiempo que no se descubría un prión nuevo. Es conocido el acúmulo de ciertas proteínas en el cerebro de pacientes con enfermedades neurodegenerativas, pero llevábamos mucho tiempo sin certificar el comportamiento priónico de ninguna de ellas. Esta publicación del PNAS, titulada Evidence for α-synuclein prions causing multiple system atrophy in humans with parkinsonism acaba con una larga sequía científica. Los autores han conseguido la propagación de una cepa priónica de alfasinucleina extraída del cerebro de pacientes que sufrían atrofia multisistémica. Sería demasiado pretencioso excluir a la atrofia multisistémica de la lista de enfermedades de causa desconocida pero parece que hoy estamos más cerca de comprender los mecanismos etiopatogénicos de la misma. Otras sinucleinopatías y taupatías seguirán probablemente el mismo camino en el futuro.

En las imágenes mostradas de nuestro Archivo de Neuroimagen podéis ver la resonancia magnética de un paciente con atrofia multisistémica del subtipo cerebeloso. La imagen de la izquierda es una secuencia potenciada en T2 obtenida en el plano axial  y en ella se aprecia claramente el signo del "hot cross bun" o panecillo de pascua (panecillo hecho con pasas y decorado con una cruz en su parte superior que se suele comer en Viernes Santo en algunos países) que consiste en una hiperseñal cruciforme protuberancial en secuencia T2 secundaria a la pérdida selectiva de fibras pontocerebelosas transversas y neuronas del rafe protuberancial. Hay un buen artículo sobre atrofia multisistémica en Radiopaedia.

La biología es sorprendente. En el siglo XXI todavía no tenemos claro si un virus es un ser vivo y una proteína anormal contagia su anormalidad a sus homólogas normales. No acabamos de encontrar una buena definición de la vida. Quizá todavía conoceremos algunos eslabones perdidos entre los seres inanimados y los vivos. Apasionante.

Angioma venoso

Angioma venoso

Parafraseando al cómico filósofo contemporáneo Luis Piedrahita en su gracioso monólogo sobre las naranjas: ¿se llamará la medusa medusa por Medusa o se llamará Medusa Medusa por la medusa? Lo cierto es que la medusa es un animal arcaico que podría ser el animal vivo más antiguo de la Tierra, a pesar de lo cual, la aplicación del nombre medusa al celentéreo tentaculado parece datar de 1735 y tener su origen en el personaje mitológico. Cuando por primera vez estudié la descripción morfológica del angioma venoso o anomalía del desarrollo venoso y su comparación con la cabeza de Medusa, me chocó la expresión "cabeza de Medusa", porque las medusas no tienen cabeza, como mucho tienen sombrero o sombrilla. Ignoraba por entonces la existencia de Medusa, mounstruo de aspecto femenino (fea o bella según versiones), que tras ser violada por Poseidón en el templo de Atenea donde ejercía como sacerdotisa, vio su cabellera transformada por Atenea en nido de sierpes, tras lo cual y aún embarazada de Poseidón fue decapitada por encargo por Perseo mientras dormía (Medusa contaba con un arma casi infalible que consistía en la capacidad de petrificar literalmente con la mirada). De todas las representaciones artísticas de Medusa o su cabeza, dejando aparte la reciente aparición cinematográfica de su primo lejano Davy Jones con su espléndida estructura capilar craneofacial compuesta de viscosos tentáculos de cefalópodo, las más subyugantes son la pintura de Caravaggio y la escultura de Marqueste.



Volviendo al mundo real el caso que hoy mostramos en archivo neuroimagen es la resonancia magnética de un angioma venoso o anomalía del desarrollo venoso con su aspecto típico de cabeza de Medusa. Me permito recomendar un conciso pero interesante apartado dedicado al angioma venoso de la página Angioma Alliance.

Nomenclatura en patología discal lumbar


abombamiento discal

Hoy me complace recomendar una cita bibliográfica de primer nivel, imprescindible para todos aquellos profesionales implicados en la atención a pacientes con dolor lumbar. Se trata de un artículo de acceso libre sobre la nomenclatura en patología discal lumbar titulado "Lumbar disc nomenclature: version 2.0: Recommendations of the combined task forces of the North American Spine Society, the American Society of Spine Radiology and the American Society of Neuroradiology" publicado en noviembre de 2014 en The Spine Journal. Viene a ser la nueva versión del clásico de 2001 "Nomenclature and classification of lumbar disc pathology. Recommendations of the Combined task Forces of the North American Spine Society, American Society of Spine Radiology, and American Society of Neuroradiology". Esta nueva entrega de la saga mejora ligeramente la anterior y, aunque no propone grandes cambios respecto a la previa, incluye un detalle no carente de importancia. Se trata de un cambio en la definición de la frontera que separa el abombamiento discal de la hernia discal, antes fijado en el 50% de la circunferencia discal o 180º y tras esta publicación establecido en un más razonable 25% de la circunferencia discal o 90º. De modo que la cosa queda así, un desplazamiento de material discal que afecta más del 25% del disco se llamará abombamiento discal mientras que si afecta menos del 25% del disco se llamará hernia discal. Anteriormente cuando un desplazamiento de material discal afectaba entre el 25 y el 50 % de la circunferencia discal se clasificaba como hernia discal de base ancha, categoría que se transforma ahora en abombamiento discal. Cuando nos hayamos adaptado a este cambio habremos reducido ligeramente el número de hernias discales diagnosticadas y habremos aumentado el número de abombamientos discales. Pero pasará un tiempo hasta que se generalice la utilización de este nuevo criterio lo que puede generar transitoriamente cierta confusión. En cualquier caso merece la pena ir sustituyendo el viejo artículo de cabecera por este más actual.



En relación con las consecuencias del cambio en la definición de enfermedades aprovecho para recomendar una entrada anterior de este blog llamada "Accidente isquémico transitorio y fenómeno de Will Rogers".

Lipoma subgaleal

lipoma subgaleal

Hoy en archivo de neuroimagen presentamos la tomografía computerizada de un lipoma subgaleal (gálea: casco con carrilleras que usaban los soldados romanos). Se trata de una pequeña masa de densidad grasa localizada por debajo de la aponeurosis epicraneal o gálea aponeurótica en la región frontal izquierda de un paciente cuyo motivo de consulta era la existencia de una tumoración que había aumentado de tamaño y que le producía dolor ocasionalmente.
Los lipomas subgaleales suelen tener una consistencia más firme y transmiten la sensación de estar más adheridos a los planos profundos que los lipomas en otras localizaciones como consecuencia de hallarse comprimidos bajo la tensa aponeurosis epicraneal.

Ictus y tormentas geomagnéticas

Investigadores oceánicos (sí, oceánicos, habitantes de Oceanía) y europeos han llegado a la conclusión de que las tormentas geomagnéticas pueden ser consideradas factores desencadenantes de ictus. Por si, como yo, no tienes ni idea de lo que es una tormenta geomagnética aquí va el enlace de Wikipedia. Particularmente inquietante resulta la posibilidad de ocurran serias averías en las transmisiones de radio, comunicaciones vía satélite, y líneas de suministro eléctrico que, pueden retrotraernos durante interminables días al pleistoceno en un momento en que la dependencia de la electricidad, las telecomunicaciones y la informática es absoluta. Me viene a la memoria una escena de la película La jungla 4.0 en la que el joven hacker Farrell le explica al detective McClane (Bruce Willis) en qué consiste el llamado "caos total" ("fire sale") que pretenden producir unos sofisticados terroristas adueñándose de las telecomunicaciones y la informática planetaria. Una búsqueda superficial en internet me devuelve la existencia de varias películas en esta misma tónica pero sin la intervención de terroristas adyuvantes, todas apocalípticas, en las que de una manera u otra la estrella de nuestro sistema nos pone en serios aprietos (Hell, Presagio, Sunshine, Solar crisis, Solar attack)


No tengo ningún criterio para afirmar o negar la relación de las tormentas geomagnéticas con el ictus porque confieso que ni sabía que existían. No es impensable que tales perturbaciones puedan tener algún efecto sobre los seres vivos. En cualquier caso no parece ser un factor de riesgo sobre el que sea fácil intervenir. La interesante referencia bibliográfica que ha servido de pretexto para acercarnos al conocimiento del llamado "tiempo espacial" es la siguiente:



Parecidos razonables (Lithops y cerebro)

Inauguramos la sección de Parecidos razonables. Una sección de futuro muy incierto. El Lithops o piedra viva o planta piedra o cactus piedra se llama así por su extraordinario parecido a las piedras. Más que una planta es un género de plantas suculentas formado por muchas especies diferentes. Alguna de ellas no sólo se parece a las piedras. Tal vez sea por deformación profesional neurorradiológica pero cuando lo miro no puedo evitar pensar en un cerebro. Y si lo distorsionamos un poco y le quitamos los colores... En fin, juzgad vosotros mismos.





Vermis cerebeloso o vérmix cerebeloso?


Perla lingüística. Ya son varias las veces que me encuentro con colegas que confunden el vermis cerebeloso de toda la vida con el “menos tradicional” vérmix cerebeloso. Siendo esta una confusión de poca transcendencia me siento obligado a aclarar que vermis se escribe con s y no con x. La palabra vermis deriva del vocablo latino vermis que significa gusano (galego: verme, english: worm). 


El aspecto anillado y alargado del vermis cerebeloso explica que los primeros anatomistas buscasen el parecido con los anélidos. Una de las razones más consistentes para la frecuencia de esta confusión se encuentra en otro vocablo médico, también con ascendentes latinos y que también se halla frecuentemente mal escrito. Me refiero al llamado vérnix caseoso, (latín: veronix, con interesantes matices etimológicos) al que por error se le atribuye la grafía vérmix caseoso, que se refiere a una capa o película untuosa que recubre la piel de los recién nacidos en mayor o menor grado. Ese vérnix tiene mucho que ver con barniz y nada que ver con gusanos. 


Uno de los aspectos que personalmente me resultan más entretenidos de la Anatomía es el bautismo de las estructuras, la búsqueda de nombres para algo que antes nadie había nombrado, generalmente tratando de encontrar algún parecido entre lo que se quiere nombrar y alguna otra “cosa” sea parte o todo, animal, vegetal o mineral, natural o manufacturado. La inundación torrencial de nuevos vocablos al principio de la formación médica, algunos muy parecidos, puede dejar como resultado algún lapsus como éste, venial pero incómodo. Espero haber contribuido a reducir el número de adeptos al “barniz cerebeloso” en favor de los fans del “gusano cerebeloso”.

Fonación y resonancia magnética



Hablando de fonación y resonancia magnética, quizá recordéis una antigua entrada en la que que mostrábamos una resonancia magnética dinámica obtenida durante la interpretación por Sivu de la canción "Better man than he". En aquella ocasión se trataba de una resonancia magnética obtenida en tiempo real a una no despreciable cifra de 10 fps. La que hoy mostramos es el producto de otra vuelta de tuerca en el mundo de las secuencias de resonancia magnética. La parte más comercial de una investigación del Beckman Institute de Illinois en la que se muestra la interpretación del tema "If I only had a brain" en una secuencia de alta resolución dinámica de resonancia magnética. Quizá el avance más importante es la posibilidad de cubrir todo el tracto vocal en el estudio con una resolución espacial y temporal más que aceptable. Para los más interesados en este tema, que sin duda supone un avance para logopedas y otros profesionales implicados en el estudio de la pronunciación, mostramos el enlace de la publicación científica original (del número de mayo de 2015 de la revista Magnetic Resonance in Medicine) donde podréis encontrar algún otro material audiovisual adjunto.

Don Limpio e ictus

trombectomía mecánica

No es lo que parece una vez más. El conocido y eficaz producto para la limpieza del hogar, antiguamente conocido como Mr Proper, y representado por un reluciente calvo, no tiene nada que ver con nuestra entrada de hoy. Pero sí lo tiene lo tiene su nombre, Mr Clean, porque así es como han bautizado algunas mentes preclaras el ensayo clínico titulado "Multicenter Randomized Clinical trial of Endovascular treatment for Acute ischemic stroke in the Netherlands". Supongo que en la costumbre cada vez más arraigada de utilizar nombres, abreviaturas, siglas o acrónimos "amigables" para designar sesudos ensayos clínicos tiene que haber una considerable dosis de "marketing". Está bien conseguir nombres fácilmente pronunciables y que no haya que estudiar para poder recordar pero estamos empezando a rozar la comicidad. Y acercar la ciencia al público médico utilizando un recurso tan vistoso puede tener algunos riesgos. Felicito a los padrinos de la criatura, por la propia criatura y por el nombre elegido aunque no sé si la "brillantez" del último eclipsará un poco a la primera. Si además nos ponemos en la hipótesis nada improbable de que el diseño del logo del ensayo tenga algo que ver con la imagen del pulimento o limpiametales Brasso, podríamos tener la sensación, yo la tengo, de estar frivolizando bastante. Sí, ya sé, podemos jugar a que pulimos las arterias y las dejamos brillantes como la cubertería de plata. No me quiero poner transcendente o místico. Simplemente no me acaba de gustar.

Dejando aparte el tema cosmético del título, podría parecer que estamos en la fase de empezar a admitir cierta eficacia esatadística en la terapia endovascular del ictus. Por fin ha salido publicado en NEJM el ensayo en cuestión para alegría y alborozo de los partidarios de la trombolisis o trombectomía intraarterial. Quizá éste sea el primero de una serie de estudios que acaben por modificar el manejo del ictus agudo en las comunidades que económicamente se lo puedan permitir. Pero por si alguien cae en la tentación de dejarse llevar por la euforia, permitidme que os recomiende encarecidamente la lectura del comentario de Rory Spiegel (autor del blog "EM Nerd" subtitulado "nihilismo, medicina y el arte de no hacer nada") titulado "Mr 'not so' clean: more questions than answers" o "Don no-tan-Limpio: más preguntas que respuestas". Quizá después de su lectura el escepticismo supere a la euforia. Se admiten vehementes opiniones.

                        





Aneurisma cerebral no roto: ¿tratar o no tratar?

Aneurisma incidental


La decisión de tratar o no tratar un aneurisma cerebral no roto sigue siendo una decisión difícil. En primer lugar porque no es fácil para un paciente asumir el riesgo de un procedimiento intervencionista o quirúrgico cuando se encuentra asintomático como suele ocurrir en muchos de estos pacientes, y en segundo lugar y sobre todo porque son muchas las variables que influyen en el cálculo del riesgo de rotura de un aneurisma cerebral y del riesgo de complicaciones de su tratamiento. El artículo que hoy recomiendo se titula The Unruptured Intracranial Aneurysm Treatment Score y parece el primer intento serio y consensuado de establecer una escala de riesgos que nos ayude a guiar al paciente en la toma de este tipo de decisiones. La escala de puntuación es sencilla y a la vez muy completa y aborda factores propios del paciente, del aneurisma y del tratamiento. El artículo fue publicado en Neurology en septiembre de 2015, nos ayuda a ordenar nuestras ideas y puede resultar un complemento muy útil en la información al paciente. En resumen, una herramienta valiosa.
La imagen que encabeza esta entrada corresponde a un aneurisma de arteria comunicante anterior descubierto incidentalmente en un estudio de tomografía computerizada craneal realizado por un traumatismo craneoencefálico en una paciente de 72 años.

Bobina de Tesla musical

Si me permitís la licencia, voy a compartir aquí esta pieza de música para amantes del “rayo” en el amplio sentido de la expresión, ya me entendéis. Un clásico “The house of rising sun” interpretada por dos bobinas de Tesla musicales. Podéis encontrar otros temas del repertorio en el canal de youtube de Googchild Engineering.



Sin restar mérito a esta versión y por si alguien la prefiere ahí va la versión clásica de The Animals.